domingo, 29 de marzo de 2009

Venganza divina

Los ángeles vertieron semillas en el cielo
Pero las flores se precipitaron a la tierra.
Entre los humanos caminan seres celestiales
Y más que seres son flores Divinas.

El corazón humano al tocarlas se regocija
Pero la impureza mortal poco a poco las marchita.
Una Orquídea de Santa Magdalena
Calló muerta tan sólo al tocar mi puerta.

Confundido pensé que talvez no me correspondía.
Ilusionado pensé que pronto llegaría un santo perfume.
Fue entonces cuando miré al cielo.

Y desdichado contemplé la ausencia de estrellas.
Entristecido comprendí que al llegar a mí desvanecían
Entonces cerré mi puerta y decidí escribir.

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