domingo, 29 de marzo de 2009

Desolación

Ha llegado, se posó y se fue
alejose con el desdén del aire
se llevó la luz, las rosas y el canto.
Hoy el corazón es la piedra
angular en el muro de lamentos.

Plegarias Incrustradas,
cercenadas por el sol que
se van en las tormentas del desierto.
El desierto... tan solo
y yo soy el desierto austero
el desierto árido, tórrido
el desierto seco y vacío...
hoy sólo hay arena
en el mar odne hubo vida.

Qué es la vida
la semilla se estrella en el asfalto e igual
sólo hay sueños solitarios.
Hasta la luna se esconde
ante la desolación.

Luna desdichada tan lejana al amor
que ilumina su faz de reino de plata.
Estas palabras corren
sin sentido alguno, sin esperar ser digeridas.
Con amplio desdén creo que hay lectores.
Si no os gusta cambiar de opción.
Si al final, a ¿quién le interesa
el escrito de un lobo
en el bosque de las lágrimas invernales?

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