miércoles, 6 de mayo de 2009

De Noche

Oh el silencio
Pesado manto
De niebla invisible.
Siento tus pasos
Tu voz inasible,
Tu sombra que llega
Sobre mi pecho
Ahoga y exprime.

Lanzo un suspiro
En el cansado viento,
Quizás un presentimiento
En tu ventana se cuele.
Y una imagen mía
Triste, imperceptible,
Te hará saber a quién
Dediqué mi pensamiento.

Porque una tarde
Se abalanza como un rayo
Fugaz, tiempo de irse,
Cuando vos estás al lado.

Y la felicidad,
Las risas entrecortadas
Con breves besos
Y eternos abrazos,
Son grato tormento,
Anhelo de ensueño,
Cuando tu voz ya se ha apagado.

Y quiero verte,
Hablarte, sólo tenerte.
Jugar en el poro que
Creás conveniente,
Estrecharte, escucharte.
Dejame, Tez de Nieve, un minuto más, quererte.

No hay comentarios: