lunes, 28 de abril de 2008

Cuestiones

Hoy en el dolor de tu ausencia
Se ha posado el ángel de la espada
Flameante como un rayo de sol
En la oscuridad del espacio.

Las estrellas contaron sus secretos calcinantes
De las galaxias que giran sin parar tras años
De soledad que se traga la más dulce y sincera
De las luces que emanan: ¿para qué?

Qué sentido tiene dedicar mas no enviar
Qué sentido tiene amar sin que la amada lo sepa
Que sentido tiene un beso a una estatua de frío mármol

Qué sentido tienen mis lágrimas si el mar
Está hecho de ellas, de suspiros, que se tragan
Cada atardecer tu recuerdo, la más dulce de las estrellas.

jueves, 24 de abril de 2008

El Sueño

Qué será esta perversidad que en mis noches se mofa
Del eterno descanso del sentir apagado
Y sin revuelos ni trinos, sólo llega y se posa
Para velar la razón de un infeliz abandonado.

Ave perpetua de noches infinitas
Eres un ángel acaso que atraviesa los cielos
Para estar a mi lado en la habitación vacía
Enjugando las lágrimas con canciones y recuerdos.

Pero la noche es eterna y el sueño traidor
Y en lienzo de fantasía envuelve el espejo
Gemelo, profundo y transportador

A estanques divinos de musas y poesía
O bien cementerios y dagas y lunas guadaña
Convirtiendo el letargo en infinita pesadilla.

Sin título

Este podría ser una vacilación, esperanza aunque no exista vestigio de ella, o una determinada imprudencia con cimientos sobre un trapecio.

Jamás podré olvidar la esperanza
que se hundió en el fango del miedo.
Miedo infundado, o forjado en sólido cimiento
y las lágrimas derramadas tan a lo lejos.
Yo siendo aquí tonada al aire,
tonada de violín sin mano o arco.
Sólo yo y compañías inciertas
que hoy me pierden en la ilusión y el letargo.
No me atarán más cadenas de lo moral,
si entre botellas y estruendo debo morir, lo haré.
más de alguna mano en la sombra será mi apoyo,
más de alguna estrella me guiará sobre el mar... sin retorno.
Oiré tu canto lejano y sincero,
sentiré tus manos al caer el triste invierno,
olvidaré tu nombre cuando al mío, otro corazón cobije,
y descubriré canciones que talvez a otra dedique.
Sabes que soy ser de tristeza y melancolía.
Fusionamos almas pero nunca comprendiste la mía.
Por la diplomacia, la arrogancia, el lujo y el deber
este último casi lo olvido. Era casi un sol por caer.
Hoy quisiera descansar de esta vil batalla.
Mis pies tienen llagas, mi espalda y hombros todavía sangran.
Pero aún queda trayecto que surcar para sembrar nueva luz,
luz que tras la montaña se filtra como augurio de buen mañana.
Cómo decir, y que me creas, que te amé a más no poder.
Si mis palabras y voz fueron espadas de ártico hielo,
no me prestes atención, el pasado se disuelve
en cada latido que da el corazón.
Hoy una tarde dorada me cobija.
Estoy en la cápsula donde el tiempo muere solo.
Afuera el mundo debate entre leyes, bombas y muerte.
Aquí dentro mi mano se envulve en la seda de un nuevo tesoro.
Hoy quiero, adoro, contemplo y me regocijo.
Hoy, pequeña, yo estoy bien,
y tú, ya no estás conmigo.